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EL INTERMEDIARIO

Mucho bueno está por llegar

A partir de cierta edad, el día del cumpleaños, como es hoy mi caso, es un día de reflexión  sobre cómo nos ha tratado la vida  y, también, como la hemos tratado nosotros a ella.

Uno recuerda su niñez, cuando todo viene hecho, no hay ni una sola preocupación y los padres y hermanos empiezan a querernos y a compartir nuestras alegrías y disgustos. Es cuando se hacen los “amigos de toda la vida”, esos que, a los que hemos tenido la suerte de encontrar y conservar, nos  acompañan y apoyan durante toda nuestra existencia de forma incondicional.

Mirando la juventud, quizá el tiempo donde más se disfruta de todo, con su toque mayor o menor de rebeldía, la época de los estudios, los primeros amores y los primeros pasos profesionales es siempre la más anhelada cuando nos hacemos mayores. Nuevos y muy buenos amigos de la universidad, se incorporan al pelotón de ese “Tour” que, todavía, en aquella época se desarrolla por carreteras llanas e, incluso, con alguna pendiente descendente que nos ayuda. Esa juventud que, cada vez más me convenzo, viene definida por ser el tiempo en que nos consideramos inmortales…y nada malo nos puede pasar.

Entre los treinta y tantos y los cuarenta y tantos se viven los años de plenitud de la carrera profesional y de desarrollo de los hijos que llenan muchas copas de ilusiones y, también, en muchos casos, son los momentos de las rupturas de la parejas que se han decepcionado unilateral o bilateralmente. Como consecuencia, en muchas ocasiones, es también cuando se encuentran nuevas parejas donde, a menudo, tanto él como ella vienen de relaciones rotas, pero que, con mucha más serenidad que su primer matrimonio, encuentran esa felicidad que tan poco les había durado…. y así, ese pelotón, que ha perdido algunas unidades en etapas anteriores, vuelve a aumentar con la nueva pareja y, muchas veces, con nuevos amigos.

Y, hoy, celebrando un cumpleaños, el 53, que algunos seres queridos ni siquiera alcanzaron, echamos un vistazo a nuestra Historia, nos gustamos en algunos pasajes y en otros no tanto, pero miramos al futuro porque -  ¡qué coño! - todavía nos queda mucho por vivir y disfrutar aunque la carretera se vaya “empinando” y el pedaleo se endurezca porque, los que hemos sido afortunados como yo, tenemos un gran pelotón que nos arropa en estas primeras rampas y que, seguro, lo hará cuando lleguen los puertos más duros.

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Pasando de ellos

Dicen muchos de mis amigos, y tienen razón, que cada vez “pasan” más de nuestra clase política, de lo que hacen, dicen o emplean su tiempo.

El fenómeno científico que se está produciendo en España se veía venir y merece un análisis. Durante la Transición, Suárez, Abril Martorell, Fuentes Quintana, Fraga, etc. eran reconocidos como personas de gran inteligencia y profundo conocimiento de la realidad, mientras los españoles nos convertimos en “políticos” por primera vez en muchos años y opinábamos sobre todo y sobre todos.

En 1982, la llegada de Felipe González y su socialdemocracia “europea” supuso, para la mayoría, un soplo de aire fresco, políticos desconocidos no adscritos a ninguna corriente anterior y sin ningún ánimo de venganza ni resentimiento. Durante esos años, de la gran modernización de España, los ciudadanos estuvimos atentos a sus movimientos y decisiones: Unión Europea, OTAN, Rumasa, etc.

Los muchos años en el poder del PSOE, llevaron al país a una tremenda ola de corrupción acrecentada por el aumento de cuota de poder de las comunidades autónomas. No había obra pública ni contrato que se pudiera conseguir sin pago de comisiones a políticos y partidos. Todo ello produjo una grande y generalizada indignación en la ciudadanía que veía como unos cuantos se enriquecían, e incluso robaban, a costa de todos.

La llegada del Partido Popular, montado en el liberalismo económico, junto con la época de crisis y paro heredadas del socialismo corrupto, hizo que las decisiones a tomar por el Gobierno fueran de gran calado por lo que volvimos a ocuparnos de los “camaradas y compañeros” de los partidos. Es la época de la congelación de sueldos de los funcionarios, las grandes privatizaciones, la entrada en el euro, etc.

Pero, como en el caso anterior, parece que el poder incorpora un veneno que no se puede controlar y el que era un gran Presidente como Aznar decide sentarse con Bush con los pies encima de la mesa y casas a su hija en una boda fastuosa en El Escorial organizada por el delincuente Correa.

Un hecho de consecuencias posteriores importantes se produce tanto en la última legislatura de González como en la primera de Aznar: La concesión a los nacionalistas separatistas de “prebendas” y, sobre todo, un montón de “pasta”, por razones de gobernabilidad, según ellos y  de acojono, según muchos, yo incluido.

Pero lo peor estaba por llegar. Se produce con la llegada de un personaje más radical que ninguno que hubiera dirigido ninguna institución en España. Así, Zapatero es más progre que nadie, más nacionalista que nadie, más feminista que nadie, más proetarra que nadie, más…

Las consecuencias han sido la creación de un séquito subvencionado (separatistas, cine, Mediapro, sindicatos, Leires y Bibianas,…)  que le ríe todas las gracias, el aprovechamiento por parte de unos jetas políticos que se están “forrando” mientras, además de ellos, sus cónyuges, hermanos, primos y demás familia también cobran del Estado (Bono, Camps, Montilla, Chaves,  decenas de consejeros autonómicos y cientos de concejales) y una ciudadanía que ha pasado de la queja a la protesta y de la protesta al estado actual de indiferencia hacia unos políticos (con algunas excepciones) cada vez más alejados de ella y sus problemas.Como cantaba "el zurdo": "vemos las Cortes como un cine mudo..."

Y no hay nada que les joda más que les ignoremos. Por ello, propongo que nos olvidemos de ellos mientras no mejoren su rendimiento y capacitación.

No ofende quien quiere sino quien puede

Dice uno de mis colegas profesionales que los ciudadanos somos como los socios del Real Madrid… y tiene razón. Según su teoría, cuando el Madrid ganó la “Séptima”, estaba arruinado, pero los socios eran felices por los triunfos. Sin embargo, ahora que el club es el más rico del mundo, como no gana títulos, los socios y aficionados andamos “encabronados”.

De la misma manera, como habitantes de una ciudad, estamos encantados en función de los servicios que recibimos y no nos importa que la deuda del Ayuntamiento crezca y crezca…hasta el punto de que muchos madrileños, por poner un ejemplo, creen que los casi 7.000 millones de euros de deuda municipal los debe Gallardón y no ellos como ciudadanos.

Aunque los alcaldes no deberían olvidar que el Presidente del Real Madrid del histórico triunfo sobre la Juventus, Lorenzo Sanz, fue derrotado en las elecciones por esa nefasta gestión económica que, acompañada de cobro de comisiones por traspasos, generó una ruina patrimonial para el club, aunque un gran enriquecimiento personal para él.

Asimismo, es sorprendente para las empresas multinacionales presentes en España (y para mí, también, como empleado de una de ellas), que los ayuntamientos, que están, confesado por sus responsables, en un 80% en quiebra, sigan adoptando las soluciones más caras en la prestación de servicios a sus ciudadanos.

Y, además, que no falten lujosas nuevas sedes para el Consistorio, coches oficiales, corridas de toros y actuaciones rutilantes en las fiestas patronales, etc. pero, eso sí, a costa de proveedores que llevan años sin cobrar y que tienen que cerrar sus empresas.

Y, ahora, para distraer la atención, encima les da a algunos por hablar de Franco, que “tiene huevos” la cosa. Y es que la izquierda española se ha arrogado, sin que la derecha se plante de una puñetera vez, el derecho de repartir los “carnets de demócrata” a quien ellos consideran con nivel suficiente, es decir, Méndez, Berzosa, Almodóvar, Castro, Chávez, Garzón, Evo, Zarrías, Castro, Montilla, Carod, etc.

Lo que es lo mismo, para todos esos  que no respetan jueces (Varela) ni tribunales (Supremo,  Constitucional), constituciones (española, venezolana) ni leyes (estatutos, de Amnistía), monumentos (de los Reyes Católicos) ni lenguas (multas por rotular en español) el reconocimiento de demócratas, pero para las personas como muchos somos, liberales, tolerantes, respetuosas con la Historia y las instituciones tienen reservados los calificativos de fascistas.

Dada la calaña y el sectarismo de los que nos califican y dado que su objetivo es distraer la atención de su fracaso personal y profesional, sus palabras y rebuznos no me afectan para nada.

¡Que las detengan!

Responde  el brigada "picoleto" Vila, protagonista de la última novela del genial escritor Lorenzo Silva (La estrategia del Agua), cuando su compañera, la sargento Chamorro, le pregunta por qué no se vuelve  a casar, que, en España, para los varones,  es muy mal negocio un matrimonio…al menos, el heterosexual.

Y no le falta razón…cuando, por desgracia, como le ha pasado al susodicho Vila, alguien se casa con una loca y malvada mujer.

En esa situación, cuando repara en el error cometido, el hombre deja de querer convivir con esa maléfica mujer y, a partir de ahí, todas las iras de la ¿afrentada? ex-esposa de descargan sobre nuestro “apaleado” macho.

Las exigencias de dinero, con chantajes basados en no permitirle ver a sus hijos, se convierten en una pesadilla para un hombre que tiene, en muchos casos, que vivir como un indigente mientras su antigua pareja se gasta la pensión para alimentos de los menores en operaciones de cirugía estética y “trapos” carísimos.

Pero lo peor, llega después. Si, por casualidad (o más bien por amor), nuestro protagonista decide cometer “alta traición” y rehacer su vida sentimental al encontrar una nueva pareja que lo hace feliz, todas las iras, reclamaciones económicas, denuncias falsas y agresiones caen sobre él.

Todo esto con la anuencia de jueces, fiscales y legisladores que han decidido machacar a los hombres para corregir la ¿opresión? a la que estuvieron sometidas las mujeres en siglos pasados. El Ministerio de Igualdad e iniciativas semejantes son azotes para hombres honrados cuyo único pecado es no querer seguir aguantando a psicópatas que les maltrataban.

Y, en estas líneas, escritas desde el corazón y, también, desde el cabreo de uno que está sufriendo una situación de este tipo, sometido a todo tipo de injurias y sin poder ver a sus hijos pequeños, no puedo olvidarme del caso de un gran amigo mío que está empezando a sentir los efectos de una mujer despechada.

Así, mi amigo anunció a su mujer  su intención de divorciarse en las pasadas navidades. Como consecuencia de ello, ella cogió a su hijo de 15 años y sin avisar al padre se lo llevó a Huelva. Durante tres semanas el padre, desesperado, estuvo buscando a su hijo hasta que, de forma casual (a través de Tuenti) lo localizó, ya que, como suele ocurrir, la familia de la madre hacía causa común con ella y no le facilitaba ninguna información.

Hoy, más de tres meses después, sólo ha podido ver a su hijo durante 5 horas (después de un viaje de 700 Kms) y la madre no permite, ni siquiera, la comunicación por teléfono.

¡Y no pasa nada! La madre tan tranquila y los “bibianos” aún más…presumiendo de lo mucho que ha cambiado este país… ¿Os imagináis las consecuencias que hubiera tenido que la misma acción la hubiera emprendido el padre? Hubiera sido acusado de secuestro, las feministas en la “tele” insultándole sin parar y, mi amigo, hubiera sido detenido.

Por cierto, la novela de Lorenzo Silva es muy intresante como todas las protagonizadas por Bevilacqua (Vila) y Chamorro

Muy buena noticia

Ayer se aprobó en la Comisión de Industria, Comercio y Turismo del Congreso de los Diputados, la Ley de Morosidad que reducirá, una vez entre en vigor, los plazos de pago a proveedores por parte de administraciones públicas y empresas.

Así, en el caso de las primeras deberán pagar en 30 días mientras las segundas tendrán que hacerlo en un máximo de 60.

Esto supone una importante mejora para las empresas, especialmente las relacionadas con las obras y servicios públicos como en la que yo trabajo, que llevamos años (en mi caso, muchos) reclamando la reducción de unos plazos que nos martirizan al incrementar de forma tremenda los gastos financieros.

Para quienes no estéis en este mundo hostil de la construcción y similares, os cuento que nuestros plazos de cobro actuales son los siguientes:

  • Grandes Empresas: 180-240 días
  • Administraciones: 60-500 días
  • Otras empresas: 90-180 días

Y estos plazos hay que tomarlos desde que “conforman” (odiosa palabra) la factura…lo que puede implicar un mes o dos más de retraso.

Estos periodos tan dilatados de pago generan, además de gastos, otras malas consecuencias para las empresas como la saturación de nuestras líneas de descuento o las salvedades en informes de auditoría que dificultan y encarecen nuevas líneas de financiación… Y es que no es fácil convencer a un auditor de que un cliente al que le facturaste en un mes determinado no te haya pagado 7 meses después y que eso esté dentro del plazo “aceptado”.

Habrá un “periodo de adaptación” que terminará en 2013 para llegar a los respectivos 30 y 60 días que esta ley marca, pero, como los plazos iníciales para este año son de 55 días para la Administración y 85 para las empresas, comparando con nuestra situación actual la mejora ya es importante.

Los cálculos más realistas nos dicen que las PYMES vamos a tener 10.000 millones de euros más para financiar nuestras inversiones y, en situaciones como la actual, para nuestra supervivencia. Estos 10.000 millones los tendrán que obtener las administraciones y grandes empresas de los bancos, en vez de financiarse como, hoy día, mediante el crédito de proveedores.

Espero que la aplicación de la ley sea tan rigurosa como prometen porque, de verdad, que la noticia es muy buena.

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Tengamos cuidado con nuestro dinero

Ayer, los consejos de administración de Caja Duero y Caja España aprobaron su fusión con la intención de que la nueva entidad financiera resultante sea operativa a partir de Julio.

Salvo los consejeros en representación de los sindicatos que votaron en contra por no haberse firmado el “Pacto Laboral” (a cuantos se despide), el resto votó a favor de la fusión que dará lugar a la octava caja de ahorros de España por activos.

Para uno que es leonés (y presume de ello) es triste que fusión tras fusión se vaya perdiendo la identidad local de las entidades financieras, pero, sin embargo, entiendo que no se puede funcionar con un montón de “cajitas” en un mundo como el actual.

Lo que me va a hacer replantearme mi relación comercial con ellos es la parte operativa de la fusión.

Digo esto porque ya hablan de tener dos sedes (una en Salamanca y otra en León) basándose  en criterios políticos frente a criterios empresariales que tienen que regir estas situaciones.

Y lo que es peor… Quieren que el Consejo de Administración de la nueva entidad sea la suma de ambos consejos. Así que si, hoy, cada una de las cajas fusionadas consta de 17 miembros, pretenden que la nueva tenga ¡34! miembros que, en la mayoría de os casos, sus únicos méritos consisten en su pertenencia a un partido político, sindicato u organización maléfica similar. 

Si el Estado les va a prestar 525 millones de euros del FROB a 5 años, es decir, que entre todos les vamos aprestar ese dinero, lo menos que podemos exigir es que apliquen bien ese dinero y no se lo gasten en nuevas (y varias) salas de consejo y retribuciones millonarias para gente que si no fuera por afinidad a Zapatero o Rajoy nunca estarían ahí.

Os vigilaremos de cerca, consejerines,...

Sin mejora en lo fundamental

Artículo publicado por Agustín Marco en El Confidencial:

 

"Salvo pacto entre las partes” es la coletilla que el PSOE no quiere eliminar de la nueva Ley de Morosidad que se votará el próximo 23 de marzo en la Comisión de Industria. Una frase que pone en jaque a las empresas auxiliares de la construcción, que emplean 270.000 trabajadores y facturan 60.000 millones de euros. Todos los partidos están a favor de quitar esta posdata, menos el que Gobierno.

 

La nueva normativa supone reducir de 90 a 60 días los pagos entre las empresas y de 60 a 30 los abonos en los contratos con las administraciones. Una buena noticia si no fuera porque el texto mantiene lo de “salvo pacto entre las partes” que deja en manos del contratista la fecha en la que hace frente a las deudas con sus proveedores. En la industria de la construcción, el plazo supera los 210 días, según asegura José Miguel Gil, presidente de la Federación Empresarial de Distribución del Cemento y Materiales de la Construcción (Fedcam).

 

Gil se ha reunido en las últimas semanas con la mayoría de los partidos políticos, entre ellos el PSOE, el PP, CIU y el resto de organizaciones nacionalistas. Todos le han dado su apoyo verbal, con la excepción del grupo que manda en el Congreso. “Me han comentado que quieren buscar un consenso para hacer una ley que ayude a un cambio de cultura, pero dudo que eso se pueda conseguir”. En su opinión, el partido presidido por José Luís Rodríguez Zapatero está dando largos a la modificación de esa coletilla por la presión de los grandes grupos de la distribución –especialmente El Corte Inglés, Carrefour, etc…- y de la construcción, contrarios al cambio de la normativa porque les provocaría un grave problema de circulante.

 

Gil habla en primera persona de cómo y cuánto está sufriendo este sector el desplome de la demanda y los efectos sangrantes de la actual ley de la morosidad. “Si no cobramos en un periodo de tiempo razonable, las empresas no pueden pagar a los empleados porque están estranguladas financieramente hablando”, argumenta Gil, presidente de Grupo Forte, una de las empresas más grandes del sector.

 

Forte, cuyo principal accionista es Quilitas Equity Partners, la firma de capital riesgo de la familia Polanco, llegó a tener más de 600 empleados. Hoy, la plantilla no llega a 300 porque la compañía, que está saneada desde el punto de vista financiero, ha tenido que ajustar la producción. Gil asegura que más de 80.000 trabajadores de este sector se han visto afectados por medidas traumáticas, ya sean de reducción de jornada, de expediente de regulación de empleo (ERE) o de despidos directos.

 

Fedcam agrupa a un total de 15.000 empresas, la mayoría con un número de trabajadores que no supera la veintena. “Y viven al día”, asevera Gil, que se teme que la redacción de la nueva ley pueda traer consigo la desaparición de muchas de ellas. “Si se mantiene la frase salvo pacto entre las partes seguiremos cobrando a más de 200 días y eso es la muerte segura”, sentencia.

 

El presidente de esta asociación relata cómo se están repartiendo los escasos contratos de obra pública o de edificación que salen a concurso. “El subcontratista subasta los pedidos con los precios tirados y siempre hay alguno que acepta porque le interesa facturar. Se acuerda el pago a más de 200 días con contratos de más de 100 folios en los que el proveedor pone en juego todas sus garantías. Y después –espeta- las pasa canutas para cobrar”.

 

Gil explica que los bancos aceptaban antes estos contratos como futuros pagos, por lo que daban liquidez a las empresas. Hoy, exclama, ya no es así. “No se fían de la construcción porque ya tiene bastante clientes morosos. Estamos estrangulados”, agrega.  Según sus cálculos, la reducción real del plazo de pago a 60 días supondría desbloquear el cobro de obras por más de 1.700 millones de euros, lo que daría mucha vida al sector.

 

Desde que comenzó la crisis, la construcción ha visto como se han perdido cerca de 800.000 empleos, una cifra que podría incrementarse en otros 100.000 si desaparecen las empresas que forman parte del último eslabón de la cadena y que no dispone de liquidez para subsistir en las condiciones actuales. Desde el área inmobiliaria de los principales bancos españoles se explica que están adjudicándose muchas obras que no se han podido acabar porque los subcontratistas no han tenido dinero para pagar los materiales y los trabajos. “Es la nueva oleada de morosidad que se avecina”, asevera.

 

Hoy mismo, he estado negociando, personalmente un contrato y el cliente se niega a bajar su plazo de pago de los 210 días…En Europa, los plazos máximos son de 60 días y, generalmente, menos.

 

Al final, como casi siempre, el Gobierno quiere presumir de haber mejorado la situación pero, en realidad, los puntos importantes los deja igual…Quiere coger peces sin mojarse el culo

Las matemáticas no mienten

Para los que trabajamos en empresas industriales que ejecutan obras con sus productos para las administraciones locales como cliente final, los fondos estatales, FEIL en 2009 y FEESL en 2010, aprobados para los ayuntamientos nos están ayudando a mejorar nuestros resultados.

En lo que ya no estamos tan de acuerdo es en los criterios aprobados para la adjudicación de los proyectos ni en las cifras que facilita el Gobierno para darse autobombo sobre el éxito ¿alcanzado?

Así, dice el ministro Chaves - ¡es increíble que este tío siga todavía ahí! - que con el FEIL se generaron, en 2009, 426.000 puestos de trabajo directos.

Por si no lo recordáis ese fondo estaba dotado con 8.000 millones de euros y estaba destinado a obras de diferente índole dentro de los municipios correspondientes.

Vamos a hacer unos números…

Si descontamos el IVA, incluido en la dotación, nos quedamos en 8.000 / 1,16 = 6.896 millones de euros.

Para los no versados en estos negocios, hay que descontar también el porcentaje de gastos generales y beneficio industrial que corresponde al contratista y que, normalmente es, sumando ambos conceptos, del 19%, por lo que nos quedan 6.896 / 1,19 = 5.795 millones de euros para ejecución material.

Si dividimos esta cifra por el número de trabajadores que el ministro menciona, nos encontramos con que el dinero gastado en cada puesto de trabajo ha sido de 5.795 / 426.000 = 13.600 euros por trabajador.

Como todos sabemos, el coste de la seguridad social representa, aproximadamente, un tercio del coste total, por lo que el sueldo bruto de cada trabajador sería: 13.600 / 3 = 9.070 euros.

Pero, amigos míos, habíamos quedado en que el FEIL era un fondo para hacer obras, por lo que son necesarios movimientos de tierras, materiales, etc. y, en la mayoría de las obras, el gasto de personal no representa ni el 25% del presupuesto de ejecución.

Luego, las cifras anteriores tendríamos que dividirlas, al menos, por 4, lo que nos dejaría un salario bruto por puesto de trabajo generado de unos 2.300 euros, lo que representa el trabajo de una persona, como mucho, de 3 meses.

¿Esto quiere decir que el ministro miente como tantas otras veces? Pues no exactamente... lo que ocurre es que hace los números como le conviene.

Lo que pasó fue lo siguiente: Como criterio de adjudicación puntuaba mucho la contratación de personas procedentes del paro; es decir, a más personas contratadas, más puntos en el concurso y el único justificante a presentar a la Administración era el contrato de trabajo.

La consecuencia inmediata fue que las empresas se han presentado a las licitaciones con mucho más personal del necesario y, así, por ejemplo, si para hacer una pista de pádel se necesitaba un equipo de 4 personas, la mayoría de empresas declararon en su oferta que la harían con un equipo de 15 ó 20.

Me diréis que esto habrá dado lugar a un incremento de coste que habrán tenido que asumir las constructoras porque no había posibilidad de gastar más que lo que el FEIL aportaba…Pues no, lo que se hacía era la pista de pádel con las 4 personas necesarias y al resto de los trabajadores “prometidos” se les contrataba por la mañana y se les despedía por la tarde, con un coste mínimo y, luego, se llevaban los contratos de alta y nadie preguntaba por cuando se había dado la baja.

Sólo algunos ayuntamientos más listos (o más honrados) han tomado como criterio de adjudicación las jornadas de trabajo en vez del número de trabajadores contratados.

Así que de 426.000 empleos, nada, porque muchos han durado menos de un día y, lógicamente, de sostenibilidad, palabra con la que se les llena la boca, menos.

Y es que como decía una canción de cuando yo era niño, Chaves nos quería convencer de el FEIL incluía hasta “un perrito que cantaba A-chi-li-pú”…

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